Este capitulo nos revela las huestes espirituales que se mueven sobre la tierra. Hay fuerzas espirituales de maldad que influencian a los seres humanos para crear caos sobre la tierra. Estas fuerzas de maldad son organizadas de una manera tal que ejercen un ataque eficaz sobre la humanidad entera. Las fuerzas espirituales De Dios ejercen una lucha constante para ayudar a sus hijos y destruir las obras de maldad. Nuestras vidas sujetas a Dios y oración nos permiten destruir las fortalezas creadas por estas huestes de maldad para traer la salvación a otros que viven engañados y sujetos a estas huestes.