El rey Belsasar decide tener un gran banquete. Invito a un gran número de personas. Se nos dice que durante el banquete todos se embriagaron y ya en ese estado, el rey envió a traer los utensilios del Templo de Israel. Estos fueron usados para beber el licor y adorar a sus dioses. La soberbia del rey era tan grande en tratar de menospreciar al Dios vivo. Ahora Dios emite un juicio contra su persona y su reino.