Después del capítulo 4, donde Juan nos muestra la poderosa vision De Dios en el cielo, ahora se nos presenta un cuadro de la ejecución del plan De Dios sobre la tierra. Dios mismo presenta un rollo el cual simboliza el testamento o propiedad del universo entero. Este fue robado por nuestro enemigo y con un gran odio pretende destruirla. Ahora el rollo es presentado y hay alguien que ha cumplido con todos los requisitos para poder tomarlo y comenzar a ejecutar el plan final para retomar la propiedad que fue robada. El único digno es adorado por todas las huestes celestiales. A El sea dada la honra, gloria, poder, sabiduría. El es perfecto. Este capítulo nos debe de hacer reflexionar en nuestras vidas de quien es quien adoramos. Nada sobre el universo entero debe ser lo que ocupe el lugar De Dios en nuestras vidas. Bendito sea nuestro Dios que con tanto amor se derramo por nosotros. Su plan de amor fue ejecutado y es el momento de comenzar a tomar control sobre todo lo que el enemigo ha destruido.