Todo apuntaba a que el primer pecado capital que íbamos a cometer sería la lujuria, pero no: ha sido la pereza. Y es que después de tanto y tanto improvisar, nos hemos cansado un poco y le hemos dejado esa tarea a otro. Aunque algo de lujuria puede que también haya en este programa. O, al menos, un beso inesperado que, si bien no es de película, ocurre en la sección de cine. Paralelismo ilustrado, rapeado y besado. Desde Florida con amor.