Listen

Description

Cuando me canso en el servicio a Dios

Mis hermanos. A los que servimos a Dios en el ministerio y en la finca de su Reino, sea como seglares o como clérigos, como consagrados o servidores en la Iglesia, a veces nos pasa que nos cansamos; o nos desanimamos, o nos frustramos.  Eso es porque somos humanos y a veces el exceso de trabajo, el ver que otra gente no coopera y es perezosa para servir a Dios, puede desanimarnos y tentarnos a abandonar el servicio a nuestro Padre Dios que es lo mejor que nos ha pasado en la vida.

En esos momentos debemos buscar la fortaleza en Jesús y no caer en las tentaciones del enemigo. Saber que siempre habrá gente que no quiere comprometerse con Dios pero Dios no nos quitará sus premios a nosotros porque ellos no lo sirvieron. Son ellos los que se perderán de la amistad e intimidad con Dios en esta vida y en la otra. Los pobres se llevarán una sorpresa si llegan al cielo y ven que no tienen nada porque nunca fincaron allá nada, y sus posesiones de la tierra se quedaron atrás para que otros las tomen.

Cuando a mí me pasa eso, se lo expreso a mi Señor en mi oración, y le digo: “Señor, aunque todos te abandonen yo no; aunque todos te ignoren y se vayan tras las distracciones del mundo yo no; si todos fallan en el amor a ti, yo no quiero fallarte; aunque fuera el único y el último en servirte lo seguiré haciendo; solo dame tu fuerza, tu aliento, tu salud y tu paz para servirte y hacerlo con mucho gusto y gozo en esta vida…”

Capítulo XLVII: Todas las cosas pesadas se deben padecer por la vida eterna.

Juan6:64 (Jesús les dijo a sus discípulos) hay entre ustedes algunos que no creen.

Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo iba a entregar.

:65Y agregó: "Como he dicho antes, nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre.

6:66A partir de entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y dejaron de seguirle.

:67Jesús preguntó a los Doce: "¿Quieren marcharse también ustedes?"

:68Pedro le contestó: "Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna.