En un mundo lleno de desafíos y adversidades, es fácil sentirse abrumado y vulnerable.
Sin embargo, hay una cualidad que puede hacer que nos sintamos invencibles, a pesar de los
obstáculos que se presenten en nuestro camino. Esa cualidad es la inquebrantabilidad.
La inquebrantabilidad no se trata de ser perfecto o de no tener debilidades. Se trata de tener
una fortaleza interior que nos permite enfrentar los desafíos con valentía y determinación.
Es la capacidad de resistir la presión y el estrés, sin perder nuestra identidad y nuestro propósito.
En esta serie de mensajes, exploraremos que significa ser inquebrantable, y cómo podemos
desarrollar esta cualidad en nuestras vidas. Descubriremos que la inquebrantabilidad no es sólo
una característica personal, sino que también es un proceso que se puede aprender y desarrollar
con el tiempo y la práctica.
Creo de todo corazón, que la Persona del Espíritu Santo nos traerá a nosotros comprensión
acerca de este tema.