En ocasiones, a muchos nos sucede que no entendemos los métodos que usa Dios. Cuando él nos pide que hagamos algo, nos quejamos y nos cuesta obedecer porque no conocemos las formas que emplea para llevarnos a la madurez y bendecir. No nos damos cuenta que nos está haciendo demandas de amor para darnos algo mejor. Cada vez que Dios quiera llevarnos a otro nivel, nos hará demandas de amor.