En este ejercicio meditativo te invito a aceptar el dolor, esos sentimientos de incomodidad a través de esta práctica nos permitimos aceptar estas emociones incómodas y a darles otro significado quitando peso y liberando a nuestro cuerpo y mente de ese diálogo interno negativo que le impide crecer. Todos experimentamos momentos dolorosos y complejos, pausar e ir hacia adentro es una gran oportunidad para aceptarnos y sanar.