Si su nombre no les suena, seguro que su música sí. En nuestra tercera entrega del ciclo de especiales de enero traemos a un creador muy singular, cuyo arte marcó infancias por décadas. Uno de los compositores que dejó una huella imperecedera en la musicalización de dibujos animados gracias a su relación con MGM y los cortos de Tom & Jerry durante la etapa de Fred Quimby y otros tantas animaciones de aquella época. Nadie puso en partitura con tanta maestría las persecuciones, porrazos, cachuchazos y andanzas de esos personajes como el arkansano Scott Bradley (1891-1977), uno de los padres de la música para animación occidental.