Pasamos de los recónditos abismos de la existencia humana al vasto vacío del espacio, cortesía de su corporación amiga Weyland-Yutani. En Alien: Romulus (2024) los xenomorfos favoritos de la galaxia vuelven en la visión de Fede Álvarez para convencernos de que la franquicia Alien todavía puede seguir dando ácido. Una propuesta hecha con un amor tan fuerte como el abrazo de una espora, capaz de recuperar a los antiguos fans y conquistar a los nuevos. La música, con reminiscencias de Goldsmith y Horner, es una cortesía de Benjamin Wallfish.