Quizás muchas veces podemos sentir qué vamos en fracaso, que no avanzamos que no vemos las bendiciones venir de parte de Dios logrando quizás que nuestro espíritu se debilite a tal punto que creemos que no vale la pena seguir creyendo en CRISTO JESÚS como nuestra última esperanza a una vida nueva, o a nuestra sanidad, o una estabilidad económica.. Hoy tu y yo no podemos seguir siendo iguales, apartados de su palabra .. Hoy solo recuerda que fuiste elegido y elegida para un propósito más allá de vivir, de comer, de trabajar o de dormir, y que si esto de servir á Dios se convierte en una forma de vida diaria entonces tú y yo veremos cada día, como su presencia se manifestará en todo lo que necesitamos, al confiar en que fuiste lavado, purificado y bendecido por el favor a través de la muerte del SEÑOR JESUCRISTO, dándonos libertad y abundancia en todas nuestras áreas.