El Progreso de la Iglesia
Familia Dios quiere que su obra progrese, que avance, que no se ma tenga estancada. Pero ese deseo de progreso, no debe confundirse con crecimiento artificial. A Dios no le impresionan nuestros nĂºmeros amigables, Dios quiere un fruto permanente.
En nuestra vida espiritual pasa igual, Dios quiere que permanezcamos, pero serĂ¡ la prueba la que va a poner en evidencia si nuestro progreso en el evangelio es real; es solo espuma que se desvanece.