Reconciliado con Dios. Es increíble como Dios obra para que se cumplan sus propósitos y para hacernos volver al camino. Dios usa lo inesperado: un golpe inesperado, una persona inesperada que nos de una pista para retomar el rumbo. Es su amor y gracia buscándonos y trayéndonos de regreso a casa. Haciéndonos reconciliar con Dios.