Aflicciones
Las aflicciones son parte de la vida. No siempre nuestros días son brillantes; a veces son nublados. No siempre estamos en una posición de abundancia a veces pasamos por escasez; pero aun los momentos difíciles son usados por Dios para que se cumplan sus propósitos: consolarnos, generar identidad, y utilizarnos para consolar a otros.
Permitamos que nuestras aflicciones sirvan de algo, y no solo nos hagan sufrir.