Un viejo pecado Recurrente
A veces nuestras propias malas decisiones nos meten en problemas muy difíciles de manejar y resolver.
NO siempre las soluciones estan a la mano, no siempre las soluciones son fáciles, no siempre las soluciones son sin dolor, por eso, lo mejor que podemos hacer ante una situación como esa es orar, y acompañarnos de otros que oren con nosotros.