Conquista por generaciones. Si queremos conquistar generacionalmente, debemos pensar en el impacto que nuestros actos de hoy producen en la siguiente generación.
Debemos enfocarnos en que nuestros hijos conozcan a Dios, no solo nuestra iglesia, y debemos enfocarnos en discipular para que haya continuidad de lo que Dios esta haciendo ahora.
Lo que toleramos tu y yo en nuestra vida hoy, podría ser la causa de que la siguiente generación no siga buscando a Dios.