El rostro de una persona pone en evidencia la condición su corazón, si somos sensibles a ello podríamos ayudarle dandole palabras que le afirmen y le levanten.
Si asumimos una actitud correcta ante la vida, podríamos vivirla con satisfacción, pero si nuestra actitud es de aflicción constante, aunque estamos rodeados de bendiciones, sentiremos que la vida es difícil.