¿Por qué Jeff empieza siempre las transmisiones de Despierta a la Realidad, sobre todo los satsang, con oraciones? Pues evidentemente porque la oración es una forma de devoción. La devoción es un producto del amor y lo que ocurre con la devoción o el amor, todos son estados inherentes a la Conciencia que es lo que tú eres en el fondo.
Lo que crees que eres es el cuerpo, la persona, el individuo, lo que en el fondo eres eres la Conciencia. Ahora, nunca le vas a ver la cara a la Conciencia porque no tiene cara, como tampoco nunca le vas a ver la cara a Dios, Dios sinónimo de Conciencia, sin embargo eres eso. ¿Cómo te das cuenta ahora que tienes este cuerpo? porque eres consciente de ti. Eso es un darse cuenta, esa no es la Conciencia a la que ahora me refiero. Este darse cuenta de ti es una falsa conciencia aún de ti porque aun esa conciencia cambia: “Wow me siento muy bien”, “wow me siento enfermo”. Está constantemente en cambio esa parte de ti, por eso es que es una falsa conciencia de ti, esa falsa conciencia de ti está sometida a diferentes estados perceptuales de la realidad, a veces te sientes con vergüenza, a veces con culpa, a veces con miedo, a veces con voluntad, a veces con ánimo, a veces en neutralidad, a veces con ímpetu, a veces con... es una conciencia discontinua, fluctuante. Por lo tanto tú no puedes ser algo que cambia, que fluctúa, lo que tú eres no cambia, esa sería la Conciencia real, la Conciencia mayor. Esta conciencia menor se expresa en la Conciencia mayor, es un subproducto de esta Conciencia superior ¿vale?
Entonces cuando nosotros oramos y cuando esa oración lleva implícito la idea de que yo no soy esto que está aquí sino que lo hago por ejemplo desde mi foco de atención como centro, entonces la oración tiene una fuerza mayor, lo que hace que esta falsa conciencia de mi aumente, por decirlo así, me acerque más a mi verdadera Conciencia o a Dios.
Entonces la oración, el silencio, la autoinvestigación, la rendición... la simple honestidad, por ejemplo cuando una persona es infeliz y va por ahí con una cara de felicidad, pero que es hipócrita porque es falsa, entonces esa mentira lo que genera en esa persona es un conflicto interno de resistencia, esa persona debe dar una cara de felicidad pero internamente se vive fracturada, frágil o infeliz. Cuando esa persona se para en seco y es honesta y dice: "pues sí, soy infeliz", está vomitando una parte de ese ego. Eso lo que hace es que aumenta la conciencia, lleva la conciencia a otro nivel, vamos a llamarle el nivel de conciencia llamado coraje del doctor Hawkins. Por lo tanto el simple acto del ser honesto contigo mismo ya está elevando tu conciencia si tú eres honesto y dices: "no me gusta mi trabajo", "no me gusta mi pareja", "no me gusta mi cuerpo", "no me gusta..." lo que sea, pero eres honesto. "No sé manejar", "no sé nadar", "le tengo miedo a los perros, a las víboras, a las serpientes", "mi nombre no es Jeff", "mi nombre es tal", "no me gusta mi nombre", "o soy mala para...", cualquier acto de honestidad hace que tu conciencia haga esto (se eleve). Por lo tanto la honestidad es uno de los primeros pasos que se tienen que dar, y curiosamente es una de las características de los maestros de Dios en Un Curso De Milagros para elevar la conciencia.