Imaginate que tirás un balde de agua en la tierra y la tierra lo absorbe. Después tirás otro, o otro y muchos otros y después con una manguera. Va a llegar el momento en que la tierra no absorbe más y el agua comienza a correr. Y va a correr por donde le resulte más fácil, no por donde vos quieras. Asique, metele con el agua nomás, mucha! mucho trabajo, mucho intento mucho balde con agua sin parar, que el agua va a encontrar su camino y tu trabajo también.