Elegir la manera de actuar frente al stress puede transformar tu experiencia cuando tengas que enfrentarlo. Que no sería enfrentarlo ni darle la espalda, al contrario …. sino sumarlo, ponerlo al lado tuyo pasarle el brazo por los hombros y decirle: no sos el cuco, por algo estás, decime qué venís a enseñarme. Cuando se elige ver la respuesta al estrés como algo útil, se crea el coraje.