La rigidez de la negación no funciona, nos hacemos los distraídos pero se empieza a quebrar la cáscara y hacerse el distraído tiene un altísimo costo. Ya se que no querés dolores, ni miserias y sabes qué? Solo los muertos no sufren ni se decepcionan. Las emociones difíciles son parte de nuestro contrato con la vida y las necesitamos para afrontar el mundo real . No se consigue tener una carrera o tener hijos sin estrés ni angustia. De hecho ese es el costo de tener una vida que deje huella.