Con un puño cerrado en el aire y esa frase arrancó Laura su sesión. Por qué odia mi cliente el networking? porque lo vive como una amenaza y su cuerpo reacciona al peligro, comienza a inferir, sus diálogos internos exageran y anticipan el desastre del rechazo reforzando el concepto que ella no es interesante.
¿Y qué le faltó a Laura?
Desde lo estrictamente práctico lo que le faltó fue preparación