Cuando el ego ve una grieta, mete el dedo y le encanta dividir entre ganadores y perdedores para reinar. No podés ganar todo el tiempo, sabelo. Siempre va a haber alguien más inteligente, preparado o fuerte.Es más, cuando pensás en ganar solo por ganar, a veces empezás a provocar, o en el mejor de los casos a buscar, el error ajeno. En ese espacio no crece nada bueno .