Poca gente sabe que toda la costa occidental de Jalisco hasta parte de Sinaloa estuvo dominada por una nación indígena que se conocía como los Tecos. Fueron una nación de gente aguerrida que en su tiempo vencieron en las guerras del salitre a los Purépechas, esos temidos guerreros de Michoacán que vencieron a los Aztecas.
Estos Tecos que llegaron a tener una población estimada de tres millones, se juntaban en pequeñas comunidades a lo largo de su territorio costero y cuando había una dificultad o enfrentamiento con algún aventurado que tenía la osadía de amenazar con invadir, las comunidades se juntaban como un solo ejército y los sacaban a punta de lanza y flecha de obsidiana de su territorio, o sea del paraíso.