Este cuento que quiero compartir hoy es el de una Mujer inspirada, una mujer liberada, una mujer narradora, ella no siempre fue feliz, pero encontró un motivador que le permitió salvar su vida y la de su descendencia.
Benditas sean las mujeres, ellas son las madres de las historias, gracias a ellas existen cuentos, mitos y leyendas en la tierra, benditos sean los cuentos porque ellos a veces logran hacer callar a los puños y a los palos y bendito sean cada uno de ustedes que gracias a que escuchan los cuentos es que aun existe la magia.
Recuerda; sueña y vive tu historia, siempre se puede aprender, la historia es tuya y tú decides