para mi Santa madre de Dios, para que con sus santas manos purifique cada palabra y entregue a nuestro amado Dios.
"Yo pongo un haz de luz en tus manos. Es la llama de amor de mi corazón.
A la llama de amor de mi corazón añade tu amor y pasala a otros, hijita mia".
Diario Espiritual 37-2 isabel Kindelmann