El socorro, como una petición; es un clamor urgente y muchas veces desesperado por conseguir ayuda, cuando alguna dificultad aplastante amenaza con destruirnos; imposibilitando que continuemos adelante. El socorro como acción es el auxilio que alguien puede ofrecer conforme a sus conocimientos o posibilidades.
En Dios es la eficaz y perfecta ayuda, otorgada, sin condiciones, auxilio oportuno que nunca falla en medio de nuestras tribulaciones.