Un hábito es el resultado de una acción que repetimos
frecuentemente de forma automática.
Si nos fijamos, en nuestro día a día repetimos muchos hábitos, como
quitarnos los zapatos al entrar a casa, apagar las luces antes de salir,
cepillarnos los dientes, entre muchos otros.
Son todas esas acciones que realizamos de forma mecánica, porque ya las
hemos repetido un número de veces suficiente para que queden grabadas en
nuestra rutina, y por tanto no requieren que les prestemos atención o
esfuerzo para llevarlas a cabo.