LAS GARANTIAS DE DIOS
Romanos 8:28-32 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. 31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
El glorioso mensaje de romanos es que Dios garantiza la libertad de las luchas y tribulaciones del hombre por medio de Cristo… El hombre lucha desesperadamente contra las presiones y fuerzas tanto de dentro como de fuera de él… Verdaderamente las luchas son muchas y fuertes.
El creyente lucha contra el peso y el desaliento de las tribulaciones; contra la contaminación y corrupción de la vida… Contra la implacable acusación y bombardeos de la conciencia y la ley; contra el dolor y el desgaste de su cuerpo.
Gálatas 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
El creyente debe luchar también contra el horrible temor y la desesperanza de un juicio eterno en el futuro… Lucha contra lo desconocido, los daños, la tristeza, la soledad, el desánimo, la muerte y el infierno.
Y de alguna manera el ser humano llega a comprender que su vida y todo lo que es dependen de Dios… Y de alguna manera a través de sus sufrimientos y las luchas durante su vida, deberá llegar a entender que estas dificultades y sufrimientos solo son el producto de una mala relación con Dios.
En consecuencia, el hombre considera sus muchos problemas, como que es realmente un problema supremo: y viene la pregunta dentro de sí… Cómo establecer una buena relación con Dios.
Todo ser humano fue dotado con la inteligencia de comprender que si puede establecer una relación correcta con Dios, sentirá la seguridad de que Dios le ayudará a través de sus tribulaciones y cuidará de su futuro de allí en adelante.
Las garantías de la fidelidad de Dios están a su disposición, pero el mensaje es fuerte y claro.