Ayer soñé, volé y te imaginé a mi lado sentada en un banco en una perfecta noche de verano…
Era la noche perfecta para tenerte a mi lado. Para contarnos nuestras cosillas, sintiendo como la felicidad invade cada poro de mi piel…
Tú no estás aquí físicamente pero tu voz se siente tan cerquita. Tu voz suena por mis AirPods. Dulce, calida, tierna.
Mi imaginación vuelta y te imagina aquí…
Cierro los ojos y repaso mentalmente tu imagen. Tus labios. Tus ojos. Tus manos. Tu forma de comportarte conmigo en el pasado…
Esa última idea intento alejarla de mi mente. Pero por un tiempo fue verdad y solo de pensarlo un poco, desparece mi tranquilidad.
Noche de verano en la que pasear contigo por mi pueblo, por la noche me parece a mejor opcion...