Ayer te vi. Te reconocí por tus zapas entre la multitud.Mentiría si no te dijera que no me había pegado media tarde buscándote con la mirada. Lo hice. Observe a todas y cada una de las chicas y eso que había unas cuantas.
Era un puto imposible. Yo pensaba buahhh ni de coña o al destino y el azar se dan la mano o ni de broma.
En el momento en que te encontré. Pensé no, no, no. No puedo tener tanta suerte. Te mire dos veces. Me asegure y me volví asegurar.
Y no pensé. Fui. Y te salude. No le di tiempo a mi razón a pensar si estaba bien o mal. Si debía hacerlo o no…
Ayer solo actuó el corazón y las ganas de poder conocerte que latían con fuerza en mi interior.
Me acerqué. Me atreví. Me lance. No pensé. No valore. Lo hice y punto.