Y con esta frase tan épica firmo la despedida a ella y a una semana mítica.
No lloraré ni un poquito. Ningún minuto pensaré que me encantaría teletransportarme a tu lado. Ni derramare ni una sola lagrima idiota que se perderá en un insomnio tan real como fijo… cada día cuando caiga la noche y me imaginé como sería dormir a tu lado…
Mis noches no serán lo mismo sin ti. Me aburriré. Daré mil y una vueltas y quizás echarte de menos sea algo tan real que puedo acariciar.
Yo estaré bien porque sabré que tú lo estás y yo no soy más que un cero a la izquierda que debes de eliminar… dejarme en zaragoza y tú seguir viajando de la mano de tu novia a conocer otros lugares que nunca verán mis ojos… ni tendré la suerte de compartirlos contigo…