El pasado verano mi empresa planteó un ERE salvaje a través del cual más de seis mil empleados tenían que ir a la calle.
Las condiciones de estrés a las que estamos sometidos y las nulas perspectivas de mejora de esa situación no facilitaban el tomar una decisión de forma tranquila y segura.
Después de más de veinte años te ves delante de una bifurcación en el camino que hace que te plantes si seguir tal y como estás o lanzarte al vacío, con la esperanza de que haya algo que soporte la caída.
Aquellos días mi cabeza iba a estallar por los miedos, las dudas, las preguntas que nadie podía responderme... y empecé a recoger esos pensamiento en audios que reflejan las sensaciones de esas semanas.
Este es el inicio de una aventura que no se donde me llevará pero si quieres acompañarme, aquí empieza esa historia.