Rodar, a veces solo se trata de eso, de rodar. Cuando la apatía aparece, cuando no tienes ganas o no llega la inspiración, a veces solo hay a que ponerse... Sin pensarlo mucho, como por inercia, y dejar que empiece a pasar el tiempo.
A mí hoy me ha costado especialmente, no encontraba la inspiración. Pero tenía que hacerlo así que ha sido cuestión de prepararlo todo, sentarme y empezar, para ver dónde me llevaba ésto.
Y hasta aquí me ha traído. No serán las reflexiones más acertadas pero el fruto sí es positivo. He conseguido mi objetivo y me he demostrado que no siempre hay que tener esas ganas o ese empuje, a veces solo es proponérselo y empezar a rodar.
Si te aparece escuchar todos esos pensamientos solo tienes que darle al play.