Vivimos en un momento, en una sociedad en la que nos pasamos el día rodeados de todo tipo de ruido que acaba afectando a nuestra salud y a nuestro bienestar.
Y tal vez no seamos conscientes de la necesidad de acudir al silencio cuando estemos cansados, cuando no sepamos alguna respuesta o simplemente cuando queramos sentirnos bien.
De eso os cuento hoy... De cómo el silencio también me ha ayudado a llegar hasta aquí.
Si te apetece escucharlo, a pesar de tener que romper este rato de tranquilidad que puedas tener, solo tienes que darle al play.