No es precisamente la paciencia una de las virtudes que me caracterizan pero ¿y si pudiera controlar la impaciencia?
No se trata de decirnos a nosotros mismos que tenemos que ser pacientes y no sucumbir a los agobios y las ansiedades que nos crea la falta de esa capacidad. Tal vez sea cuestión de gestionar precisamente lo contrario, la impaciencia. La ansiedad que nos crea una situación que queremos resolver de forma precipitada cuando a lo mejor no ha llegado el momento de ponerse precisamente con eso, cuando nos surge un problema que necesitamos solventar y a lo mejor la solución no está en nuestras manos…
Tal vez se trate de gestionar esos momentos en lugar de obsesionarnos con ser pacientes porque no siempre tendremos las circunstancias más idóneas para mantener esa calma en la que podamos desarrollar esa paciencia.
Si te apetece escuchar como intento hacerme yo con esa capacidad de controlar la impaciencia solo tienes que darle al play