Adviento es un tiempo donde la Iglesia actualiza y reanima nuestro más profundo deseo de unidad. Adviento es desear ser saciados definitivamente; a que ese dolor y ese sufrimiento llegue a su fin. Adviento es tener la certeza de que un día poseeré lo que tanto deseo; que un día volveré a estar con la persona que tanto extraño y anhelo. Por tanto, debemos estar atentos, despiertos a pesar de que todavía no llegue ese momento y no sepamos cuando será.