¡Ustedes serán mi tesoro! Que tú, yo o quienquiera considere a otra persona como su tesoro es muy explicable. Los padres consideran a sus hijos su tesoro. Pero aquí es Dios quien les dice a esos hombres y mujeres desharrapados: “Ustedes serán mi tesoro.” El Dios eterno, se muestra en su iniciativa y en su elección como Padre.