Así nos gusta definirnos a nosotras, perfectas dentro de nuestra auténtica imperfección. En este capítulo recorremos los criterios que se utilizaban para valorar a la mujer en la antigüedad, las exigencias de la sociedad que padecieron nuestras abuelas y sin duda, a las que estamos sometidas las mujeres de hoy en día.
Una vez más, nos mostramos sin complejos para hablar de "Nosotras", de aquellos defectos de los que estamos orgullosas y de otros que no tanto.