Después de un fantástico debut con Booksmart, Olivia Wilde presentó este año su segunda película: Don't Worry Darling. Rodeada de muchos escándalos detrás de escenas, la película nos trae una interesante historia que pretende dar un discurso de empoderamiento femenino; pero no logra alcanzar las ambiciones planteadas. Ni la magnífica actuación de Florence Pugh pudo rescatar un trabajo que, si bien te hará pasar un buen rato, da la sensación de que pudo hacer mucho más.