A los 3 meses sus padres se vinieron para Rosario y se establecieron en el monoblock de Pellegrini e Iriondo y para ella crecer ahí fue como vivir en un parque de diversiones. Los circos se establecían ahí y también jugaba al fútbol con los vecinos. Después vino el hockey, un inicio en psicología y ciencias de la educación para recalar en el periodismo. Fana de las libretas y odiadora de las breaking news, Laura aún ama charlar con niñxs y escribir para ellxs.