Valeria me recibió en su casa y lo primero que me preguntó era si quería ver sus fotos. Le dije que las había visto pero que el programa se trataba más de charlar y entonces... sucedió. Charlamos de sus viajes, infancia, trabajos, películas, poesía y todo lo que puede charlarse con alguien que vive el arte como una forma de atravesar la vida.