Regálate 5 minutos cada día, cuando inicias tus mañanas. Analiza y piensa cómo te estás sintiendo, escúchate, habla contigo. Cuando aprendemos a tener conversaciones asertivas con nosotros, eso es lo que reflejamos hacia el mundo y seguramente también tendremos conversaciones un poco más asertivas con los demás. Cómo es el diálogo contigo mismo, así mismo es con los demás.