Listen

Description

Abraham fue contado como justo a causa de la fe, fuera de la circuncisión (Romanos 4:10). Así pues, los hijos de Abraham, la descendencia que le prometió Dios, son todos aquellos que comparten esa misma fe. 

La cultura judía de ese tiempo se había visto influida por otros libros apócrifos ; por ello, creían que Abraham era perfecto, que él, Isaac y Jacob no habían causado injusticia alguna pero eso no es lo que nos dice la Bíblia. No había obras meritorias en ellos que pudieran salvarles, ni siquiera la circuncisión. 

Eso es lo que Dios le mostró a Abraham al ir a sacrificar a su hijo Isaac. Dios le había mandado que lo sacrificara, a su hijo amado y de donde debía venir su gran descendencia. Abraham obedeció (Hebreos 11:17), pero justo cuando iba a consumar el mandato de Dios un angel le detuvo. Le dijo que cogiera en sustitución a un cabrito cuyos cuernos habían quedado atrapados en una zarza. 

Con ese acto, a Abraham le fueron abiertos los ojos, y pudo contemplar la obra de Cristo. Es por ello que nosotros formamos parte de esa descendencia prometida por dios; compartimos la misma fe que nuestro padre Abraham, confiando y esperando en el sacrificio perfecto de nuestro Salvador.