Sucede a veces que cuando eres niño hay un dulce que te encanta y que venden en todos lados y que piensas que siempre podrás comer, pero un día lo buscas en el súper, en tienditas y hasta en dulcerías y heladerías especializadas y nada, ya no existe. Pero, ¿cómo? ¿a dónde se fueron mis dulces tan amados de la infancia? Tan buenos que eran. Y dejaron estos que a nadie le gustan. Pues veamos algunos que tal vez no le gustaban a tanta gente como creías, porque ya no existen, o volvieron como zombies.