Tras 7 años de intentos, decepciones y lágrimas, con tan sólo 3% de probabilidades de poder concebir un hijo, en lo más profundo de su ser, nunca perdió la esperanza, mantuvo intacto su deseo de ser madre hasta que el milagro finalmente sucedió.
Una historia que nos recuerda cómo el amor de una madre puede derribar las barreras y hacer verdadera magia.
Te invito a descubrir la historia de Ironelis Valdez, una mujer que deja huella.