Este episodio va a ser más larguito porque el tema lo requiere. He descubierto que hay países que tienen una propensidad a un cierto tipo de mecanismo para crear jerga o coloquialismos. Claro que un cierto método no es exclusivo de un determinado dialecto, pero lo que sí está comprobado es que México tiene un particular talento para generar curiosos cruces de palabras.
En lingüística, se le llama ‘cruce de palabra’ a una combinación de dos palabras (generalmente un sustantivo y un adjetivo) que se convierten en unidad. Lo interesante de estas combinaciones es que tienden a estar compuestas por un adjetivo peyorativo que revela un aspecto desfavorable del sustantivo base. ¿Un ejemplo de esto? Con gusto. En México a la telenovela se le conoce popularmente como ‘novela’. Hay un cruce de palabras entre bobo y novela que produce BOBELA. En otras palabras, una telenovela boba (bobo en el sentido de soso, sin gracia o viveza).
Tengo aquí una lista de cruces que consisten en algunas ocupaciones: oficios o profesiones
abogángster / abogacho
arquinepto / arquitonto
artezángano
asistonto
azagata
bobernador
burrócrata
estudihambre
pobresor
ingeniebrio
psicóloco
La semana de los borrachos tiene más de una combinación para algunos días:
gluglunes
mamartes / martinis
miercolitros / miercocteles
juevebes
beviernes
sabadrink
pomingo / dormingo
aborrescente
odiolescente
analfabestia
bobela
bobierno
burrocracia
compañebrio
miaducto
sucialista
chavorruco
pendeviejo
cuchacho
chiquiviejo