Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente. 2 Pedro 1:12.
REFLEXION: No solo recordemos los fundamentos de la Palabra, enseñemoslos a nuestros hijos, para que ellos se los enseñen a sus propios hijos. Así, cada generación obedecerá sus mandamientos, pondrá su esperanza en Dios y no olvidara sus gloriosos milagros.