Tras finalizar mi formación, paso al otro lado de la clase y empiezo a dar formación a otros, de manera casi inmediata, pero con un pequeño truco.
Sin saberlo, en aquel momento iba a iniciar una relación que iba a ser la más duradera que he mantenido en el tiempo…
En esa época, empecé a ser «profe», alumno lo he sido siempre… y lo sigo siendo.