La sociedad lleva siglos educando a los hombres como seres inquebrantables, fuertes, seguros de sí mismos, proveedores y protectores. Lamentablemente todas estas cualidades van de la mano con inhibir los sentimientos, inhibir las emociones, no mostrarte vulnerable. Sólo ciertas emociones son culturalmente "permitidas" para los hombres, algunas muy tóxicas, como el enojarse y pegarle a algo, que al final del día de forma consciente o inconsciente es una muestra de "la fuerza" o "determinación" que te hace "macho alfa".
Muchas personas (la mayoría de las sociedades) condenan al hombre de ser "incapaz" o "inservible" si se muestra emocionalmente vulnerable, pero hoy en día hay más consciencia al respecto y de ahí nuevos constructos y perfiles que hacen que la definición antigua de el "ser hombre" cambie para siempre. En este episodio opinamos y debatimos todos los conceptos detrás de "la vulnerabilidad del hombre".